Líderes de varios países expresan su preocupación y rechazo tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, temiendo una escalada del conflicto en Oriente Medio.
El ataque militar conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, ocurrido el 28 de febrero, ha provocado una ola de reacciones internacionales. Líderes de distintas naciones han manifestado su preocupación por las posibles consecuencias de este conflicto.
Rusia calificó los ataques como una “aventura peligrosa”. Su cancillería advirtió que esta acción podría llevar a una “catástrofe” en la región. Además, acusó a Washington y Tel Aviv de buscar un cambio de régimen en Irán bajo la excusa de preocupaciones nucleares.
Por su parte, el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, afirmó que estos ataques solo traen “muerte, destrucción y sufrimiento humano”. En Omán, el canciller Badr Albusaidi expresó su consternación, señalando que las negociaciones entre Washington y Teherán se han visto nuevamente dañadas.
Desde los Territorios Palestinos, el movimiento Hamás consideró la acción como un ataque directo a la estabilidad de toda la región. A su vez, el primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, enfatizó que su país no aceptará verse arrastrado al conflicto con Irán.
La Unión Europea, representada por Ursula von der Leyen y António Costa, llamó a todas las partes a ejercer “la máxima moderación”. Mientras tanto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió sobre la “peligrosidad” de la escalada en torno a Irán y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
El gobierno británico instó a los líderes a evitar que la situación se convierta en un conflicto regional más amplio. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, condenó tanto la acción militar estadounidense e israelí como las maniobras del régimen iraní.
Desde Suecia, la ministra de Relaciones Exteriores, Maria Malmer Stenergard, pidió volver a la diplomacia. Noruega también rechazó el ataque israelí, argumentando que no se ajusta al derecho internacional. En cuanto a los Países Bajos, su gobierno solicitó a todas las partes a actuar con moderación.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, defendió la acción de Estados Unidos, mencionando la amenaza que representa el programa nuclear iraní. Mientras tanto, la Unión Africana instó a un diálogo sostenido para reducir la tensión.
Finalmente, China pidió un cese inmediato de la violencia y llamó a respetar la soberanía de Irán. Brasil también mostró su preocupación y exhortó a todas las partes a mantener la calma y proteger a los civiles.
El escenario internacional se mantiene tenso, y las reacciones continúan fluyendo en medio de este conflicto creciente. La comunidad global observa con ansiedad, esperando que una solución pacífica se alcance pronto.


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