¡Como delincuentes! Vallas y policías encierran a los queretanos

Por Ricardo Sevilla

Mauricio Kuri y Felifer Macías sitiaron Querétaro para evitar protestas durante visita de la presidenta Claudia Sheinbaum. El objetivo oficial del panismo fue, de dientes para afuera, garantizar el orden durante la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum.

Sin embargo, el objetivo real fue la anestesia del espacio público. Desde la madrugada, puntos estratégicos de acceso al Centro Histórico de la capital queretana fueron bloqueados con vallas metálicas y patrullajes preventivos. La población se quedó perpleja ante lo que fue visto como una estrategia de urbanismo defensivo temporal.

A diferencia de otros estados donde la seguridad es perimetral al recinto, en Querétaro se observó un bloqueo radial que impidió la libre circulación en 14 arterias clave del primer cuadro.

La población estaba desconcertada. Y asombrada. Y no era para menos. Desde la tarde del miércoles se montó el operativo de seguridad para recibir a la presidenta, quien encabezó el evento conmemorativo de la promulgación de la Constitución Mexicana.

En el operativo de seguridad participaron elementos de la Guardia Nacional y Ejército Mexicano, así como la Secretaría de Gobernación de México, Protección Civil, Movilidad, Policía municipal y estatal, y Desarrollo Político de la Secretaría de Gobierno del estado de Querétaro.

Lo curioso es que, de acuerdo con cifras dadas a conocer por distintos medios de comunicación locales, hubo un despliegue de más de 600 elementos de seguridad estatal y municipal.

El dispositivo de seguridad excluyó a cualquier tipo de manifestantes.

Decenas de personas que se habían concentrado este jueves frente a la Alameda Hidalgo, sobre avenida Zaragoza, en Querétaro, para entregar un pliego petitorio a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, se quedaron esperando.

El panismo queretano, que detesta marchas, manifestaciones y plantones, prefirió amurallar el centro histórico, importándole un cacahuate que esa medida sería un brutal embate contra el pueblo queretano. De hecho, diferentes organizaciones reportan que hubo una caída del 40% en las ventas del comercio local del Centro Histórico durante las horas de cierre.

Los gobiernos panistas presumen que Querétaro es uno de los estados con mayor índice de “paz social”. Sin embargo, eso solo es apariencia, puesto que, por otro lado, tiene un aumento del 15% en la dispersión de manifestaciones civiles en el último año.

Al sitiar la ciudad durante la visita de la presidenta Sheinbaum, los gobiernos de
Kuri y Felifer convirtieron al ciudadano en un espectador lejano, eliminando el derecho a la ciudad.

Lamentablemente, el gobierno panista ha utilizado la fuerza pública no como protección, sino como arquitectura de exclusión.

En el fondo, la administración panista de Querétaro está operando como un laboratorio de resistencia del PAN ante el avance de la Transformación.

Nunca se buscó proteger a la Presidenta de un ataque físico (tarea de la Federación). Lo que buscó Kuri y Felifer fue proteger al gobierno estatal y local de una imagen de desaprobación frente a la primera mandataria.

Sitiar una ciudad es la confesión más clara de que se ha perdido el diálogo con ella.

Lamentablemente, no sorprende que Mauricio Kuri y Felifer Macías, cuyos gobiernos son repudiados por los queretanos, sean los carceleros de la democracia.

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