Categoría: Opinión

  • La lucha por el control

    La lucha por el control

    Cuando estaba en la secundaria mis clases de historia universal eran amenizadas por un profesor que contaba los hechos como si hubieran sido escritos por un novelista. Sus historias me mantenían atenta a las antiguas civilizaciones que estudiábamos, la griega, romana, egipcia o hebrea. Recuerdo pensar en los siglos que habían de distancia hacia la época que en ese momento era la “actual”.   

    La idea de imperios era algo que quedaba fuera de mi pensamiento, no comprendía de qué forma una civilización se encargaba de expandirse. Yo asumía que los pueblos conquistados de la Europa occidental sólo cambiaban de mandato, de emperador o de alguna forma aceptaban la nueva organización de su sociedad. Claro, los libros de texto, las monografías, las bellas historias de mi profe no describían todos los detalles que hay detrás de eso. 

    Con el tiempo llegué a la Primera y Segunda Guerra Mundial, donde los hechos ya comenzaban a tener nuevas dimensiones porque el tiempo se acercaba a nosotros. Daba la sensación de que te pisaba los talones la historia, pero de algún modo siempre quedaba detrás, en tu mente inocente las organizaciones internacionales derivadas de ese suceso podrían prevenir un retorno a estas actitudes hostiles entre pueblos que dieron paso al derramamiento de sangre, pero esto no fue así…

    Donald Trump está gestando una tensión mundial que pensamos que no tiene precedentes, observando el contexto que tenemos pienso que sólo estamos viviendo las consecuencias de aspectos sociales que poco a poco se han permitido. Martin Carnoy en “La educación como imperialismo cultural” publicado en los años 70’s del siglo pasado, apuntaba la manera en que la educación formal ha servido como eje troncal del dominio político y económico de buena parte de los países occidentales. 

    Uno de sus pupilos, el Doctor Carlos Ornelas, en alguna de sus clases nos invitaba a pensar en un concepto derivado de aquel el “neoimperialismo cultural”. Yo le dije que se podía pensar en una nueva forma de echar mano de herramientas culturales para borrar las identidades de diferentes pueblos y permitir el control desde ahora de todos los espacios sociales en donde llega a extender sus tentáculos el imperialismo. Pienso, por ejemplo, no sólo en la mercadotecnia de los productos alimenticios, los medios masivos de comunicación que generan una cultura pop estandarizada que se ajusta a cada público. Pero sobre todo en las culturas que quedan a la mano a través del internet. 

    La red nos permite que lleguen hasta nosotros ideas que se han construido sobre la prioridad imperialista de enaltecer y considerar como única la subjetividad de Estados Unidos. Hoy Trump piensa que ese neoimperialismo cultural le permitirá tomar como propio cualquier recurso y territorio. Yo me pregunto ¿cómo hemos resistido a esto o cómo podemos resistir a esa mancha que parece consumirnos a todos y pasa por cantantes, películas, comida, toda nuestra cultura? Lo que no calcula es que ya no es el único, el fenómeno de BTS no es aislado, está creciendo incluso en ese aspecto la lucha por el territorio cultural.

  • Veracruz conquista

    Veracruz conquista

    Logros evidentes de la administración del actual gobierno de Veracruz provocan reacciones negativas en quienes no aceptan ser gobernados por una mujer, menos aún si es inteligente, progresista y supera a todos los gobernadores anteriores de ese estado.

    Disfrazan su malestar con la exigencia de rendición de cuentas y transparencia respecto a toda actividad, obra o evento donde participe el gobierno del estado.

    Los medios que siempre quieren más, presionan dándole voz hasta a los disidentes más insignificantes en la entidad.
    Es histórico que en Veracruz ahora los opositores menos fuertes sean los partidos de oposición, siempre fueron la vanguardia del descontento ahora son la zaga de la crítica. A pesar de que se auxilian de verdades a medias y fake news, nunca había sucedido esto y para comprobarlo basta ver la repartición de curules en el Congreso local, donde apenas figuran los partidos políticos, en una minoría inédita y vergonzosa.

    La verdadera oposición en Veracruz se oculta entre las notas informativas de los medios y las movilizaciones sociales, movidas por manos invisibles, en marchas y plantones que muchas veces se diluyen en el momento mismo de tener que mostrar músculo frente el palacio de Gobierno.

    Es decir, precisamente por tener una fuerza tan frágil, la oposición prefiere escudarse en los medios, y figurar como si en realidad existiera. Desde esa trinchera endeble tratan de criticar la participación de Veracruz en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), organizada por IFEMA Madrid, que arrojó resultados positivos, medibles y cuantificables en materia de promoción, vinculación comercial e impulso a la inversión.

    Las críticas a esta participación iniciaron desde meses atrás, argumentando urgente austeridad y desastres recientes, con lo que quieren anular toda actividad del gobierno, como tratando de impedir la participación de Veracruz, que cada año muestra grandes beneficios de inversión en atracción turística y promoción cultural.

    La participación en Fitur, en su 46ª edición, arrojó como resultado más de 300 citas de negocio directo, lo que permitió fortalecer alianzas estratégicas y oportunidades de comercialización para destinos y productos turísticos del estado, principalmente en Europa.

    La estrategia de promoción incluyó programas de gran audiencia y entrevistas con Televisión Española.

    Cuando empezó este evento hace casi medio siglo, se pensaba que el único producto que podía llamar la atención era el café. Ahora se sabe que hay una infinita riqueza en el estado que es impulsado intensamente en el mundo entero.
    Los representantes de la gobernadora Rocío Nahle García, en Fitur, sostuvieron reuniones con aerolíneas, así como con plataformas globales y empresas promotoras de viajes como Expedia, Despegar.com, AVASA Travel Group, World2Meet, Presstour y Lastminute, entre otras muchas.

    Veracruz realizó una muestra gastronómica en la Casa de México en España, con la participación de cocineras tradicionales, chefs y representantes de los 13 pueblos originarios; evento que reunió a 26 medios especializados, 20 agencias de viaje y 31 promotores turísticos.

    Sólo falta que la oposición veracruzana, a través de sus incondicionales voceros, quieran resultados de un día para otro para convencerse del éxito que debieran dar a conocer con orgullo, pero prefieren presionar para conseguir convenios de publicidad y desgastar la política del actual régimen que el progreso de la entidad.

  • La ratificación de la confianza: Oaxaca respalda el rumbo de Salomón Jara

    La ratificación de la confianza: Oaxaca respalda el rumbo de Salomón Jara

    La jornada de revocación de mandato celebrada este domingo 25 de enero de 2026 en Oaxaca no sólo representó un ejercicio inédito de democracia participativa en la historia reciente del estado, sino que terminó por convertirse en un mensaje político claro: una parte significativa de la ciudadanía decidió refrendar la continuidad del proyecto encabezado por el gobernador Salomón Jara Cruz y avalar el rumbo de su administración.

    Más allá del debate técnico sobre la participación y la vinculatoriedad del resultado, el proceso dejó una señal política relevante. En un contexto nacional marcado por la desconfianza hacia la clase política, la estabilidad institucional y la gobernabilidad que ha mantenido Oaxaca durante los últimos años se colocaron en el centro de la discusión pública. Para amplios sectores sociales, la consulta funcionó como un mecanismo de evaluación directa sobre un gobierno que ha priorizado la inversión social, el fortalecimiento de las comunidades y la recuperación del papel del Estado en regiones históricamente olvidadas.

    Desde el inicio de su mandato, Salomón Jara ha impulsado una agenda centrada en el combate a la desigualdad, el impulso a la infraestructura comunitaria y el diálogo permanente con los pueblos indígenas. Programas de caminos rurales, salud comunitaria, apoyo al campo y fortalecimiento de la educación pública han sido algunos de los ejes que han permitido mejorar la presencia del gobierno estatal en zonas donde durante décadas predominó la ausencia institucional.

    La propia convocatoria a la revocación de mandato fue leída por muchos analistas como una muestra de seguridad política. Someterse voluntariamente al juicio ciudadano en la mitad del sexenio implicó un riesgo que pocos gobernadores estarían dispuestos a asumir. Lejos de evadir el escrutinio, el Ejecutivo estatal aceptó un mecanismo que fortalece la rendición de cuentas y coloca al ciudadano en el centro de la decisión pública.

    Durante la jornada, el gobernador acudió a emitir su voto sin estridencias ni triunfalismos. Su mensaje fue sobrio: aceptar sin reservas la decisión de la ciudadanía. Ese gesto, simple en apariencia, tuvo un peso simbólico importante en un país donde históricamente el poder ha sido reacio a someterse a mecanismos de control directo.

    Los resultados preliminares, aunque sujetos al cómputo oficial, mostraron una tendencia clara a favor de la continuidad. Para sus simpatizantes, esto no es un cheque en blanco, sino un reconocimiento a un estilo de gobierno que ha privilegiado la cercanía territorial, la atención directa de conflictos sociales y una política de diálogo que ha permitido desactivar crisis potenciales en regiones complejas del estado.

    En términos políticos, la revocación terminó funcionando como una ratificación de mandato. No solo confirmó la vigencia del liderazgo de Jara dentro de Oaxaca, sino que también fortaleció su posición dentro del escenario nacional, donde los gobernadores con respaldo ciudadano real son cada vez más escasos.

    Por supuesto, el ejercicio no estuvo exento de críticas. Sectores sindicales y opositores cuestionaron el uso de recursos públicos y la oportunidad del proceso. Sin embargo, incluso estas voces reconocieron que la jornada transcurrió con orden institucional y sin una ruptura grave de la gobernabilidad.

    En una democracia joven como la mexicana, la revocación de mandato no debe entenderse únicamente como un instrumento de destitución, sino también como una herramienta de legitimación. En este caso, Oaxaca ofreció un ejemplo poco común: un gobernador que se somete al juicio ciudadano y una ciudadanía que, con su participación, decide dar continuidad a un proyecto que considera funcional.

    Al final, el mensaje que dejó el 25 de enero es sencillo pero potente: en tiempos de polarización, la estabilidad, el trabajo territorial y la rendición de cuentas siguen siendo activos políticos valiosos. Y en Oaxaca, al menos por ahora, la confianza decidió mantenerse.

  • De Davos a la Junta de Paz: Trump y el nuevo orden mundial sin la ONU al centro

    De Davos a la Junta de Paz: Trump y el nuevo orden mundial sin la ONU al centro

    Cada enero, el mundo pone la mirada en el Foro Económico Mundial. Davos no firma tratados ni impone reglas, pero sí cumple una función clave: anticipa hacia dónde se mueven las decisiones globales. Lo que ahí se discute suele convertirse, meses después, en política pública, alianzas estratégicas o nuevos equilibrios de poder. En 2025, como analicé en mi columna México en Davos 2025: Oportunidades estratégicas en un contexto de transformación global, el foro fue un espacio de diagnóstico. En 2026, en cambio, fue algo más: una vitrina donde comenzaron a mostrarse soluciones paralelas.

    En ese escenario apareció la Junta de Paz (Board of Peace). Impulsada por Donald Trump, la propuesta partió de un diagnóstico que hoy resulta fácil de entender incluso para quienes no siguen la geopolítica de cerca: los conflictos armados se prolongan, las crisis humanitarias se agravan y los mecanismos tradicionales tardan demasiado en responder. La Junta de Paz se presentó, así, como un intento por acelerar decisiones, coordinar actores y pasar del acuerdo político a la acción en el terreno.

    Para dimensionar el alcance del anuncio conviene explicar, sin tecnicismos, cómo se plantea su funcionamiento. La Junta de Paz no sería un organismo universal como la ONU. Sus estatutos prevén membresías por invitación, reglas propias y una dirección central fuerte. La permanencia y el peso dentro del mecanismo estarían ligados al compromiso político y financiero de cada integrante. En términos simples, se trataría de un esquema más cerrado, diseñado para actuar rápido, aunque eso implique renunciar al consenso amplio.

    Las reacciones no tardaron en evidenciar tensiones. Algunos países aceptaron participar desde el inicio; otros prefirieron declinar o mantener distancia. Esa división refleja una preocupación legítima: para ciertos actores, la Junta de Paz podría ser una vía pragmática frente a la parálisis; para otros, un riesgo de fragmentar esfuerzos y debilitar reglas comunes. No es un debate menor, porque de fondo está la pregunta sobre quién decide, con qué legitimidad y bajo qué controles.

    Este punto conecta directamente con otra reflexión previa. En Es tiempo de mujeres: capítulo ONU advertí que la Organización de las Naciones Unidas mantiene legitimidad normativa, pero enfrenta límites operativos cada vez más visibles. Vetos, bloqueos y procesos prolongados han dificultado que sus resoluciones se traduzcan en resultados concretos. Davos 2026 confirmó esa lectura: ya no solo se habla de reformar al multilateralismo, sino de rodearlo con mecanismos alternativos.

    Desde México, donde en los últimos años se ha insistido en que las instituciones deben servir a las personas y ofrecer resultados tangibles para mexicanas y mexicanos, este debate resulta especialmente relevante. La eficacia importa, pero también importan las reglas, la inclusión y la rendición de cuentas. El desafío consiste en encontrar un equilibrio que no sacrifique legitimidad en nombre de la rapidez, ni condene a la inacción por exceso de procedimientos.

    La Junta de Paz no es una anomalía ni un gesto aislado. Es, más bien, el síntoma más visible de un sistema internacional en plena transición. Su aparición confirma que, frente a la parálisis operativa, el orden mundial comienza a ensayar reemplazos funcionales que privilegian la ejecución sobre el consenso y el liderazgo sobre la colegialidad. En este escenario, la Organización de las Naciones Unidas no pierde su legitimidad normativa ni su valor histórico, pero sí enfrenta el riesgo real de quedar desplazada en la práctica si no logra adaptarse a un mundo que ya no espera. El mensaje de fondo es claro: la ONU no será sustituida por un solo actor, sino rodeada progresivamente por mecanismos alternativos que, sin derrocarla, podrían volverla prescindible. Ese es el verdadero punto de inflexión que deja Davos 2026.

  • El dictador Trump

    El dictador Trump

    Donald Trump es una especie de reencarnación de Adolf Hitler, no le envidia nada al austriaco nazi, sus paralelismos son increíbles. No es casualidad esto, son síntoma de la misma enfermedad: capitalismo. Y entre lo común una parte central es que son dictadores, de eso hablaremos ahora, del dictador naranja.

    Es bastante raro que a gobernantes de derecha les lleguen a llamar dictadores, pero a los de izquierda siempre los tachan de eso sin hacer distinciones ni matices, nada de eso importa. Eso se debe a que la derecha normalmente cuenta con el apoyo de los grandes medios de comunicación que ven por sus intereses y ayudan a construir esas narrativas.

    Así vemos que si un Nicolás Maduro o Evo Morales se reeligen les llaman dictadores, pero si lo hace la alemana Angela Merkel es producto de una gran maduración democrática del pueblo alemán. Con solo ese ejemplo vemos el doble rasero con que se miden a los gobernantes según su sino político.

    Eso lo vemos muy claro con Donald Trump, un personaje detestable que no respeta el derecho internacional, que secuestra presidentes de otros países, que violenta su constitución al no pedir permiso al senado como lo estipula la ley para acciones de guerra, que tiene su Gestapo con el ICE donde violenta a la ciudadanía estadounidense con acciones de terrorismo y justifica la Casa Blanca los asesinatos y represión con mentiras.

    Además, ese personaje es un delincuente sentenciado y está involucrado con los casos de pedofilia y explotación sexual de Epstein, a eso le podemos agregar que es anticientífico, niega la ciencia con aseveraciones preocupantes como que no existe el cambio climático y más cosas.

    En fin, aún con todos esos adjetivos que mencionamos (y podemos mencionar muchos más) no es suficiente para que un medio de comunicación se dirija a él como dictador. Pero no por eso vamos a dejar de decirle así, a partir de ahora no es el presidente Trump, es el dictador estadounidense y los grandes medios de comunicación son sus cómplices.

    Redes sociales

  • El futuro nos alcanza

    El futuro nos alcanza

    EN 1984, el director de cine estadounidense James Cameron llevó a la pantalla grande la película “El Exterminador”, obra que narra las peripecias de una pareja que es perseguida por una máquina asesina con forma humana, guiada por inteligencia artificial, la cual decidió que la humanidad debía ser eliminada del mundo.

    Por supuesto, no es la primera vez que se trata el tema de la desaparición del hombre, sin embargo nadie, ni la misma IA, contaban con Donald Trump.

    NO ES FICCIÓN, ES LA DURA REALIDAD.

    • @Pablo_OcampoEsc
  • “One Of Ours All Of Yours”

    “One Of Ours All Of Yours”

    ¿Ya no les importa guardar las formas o es una estrategia para negociar frente a “enemigos” temerosos? Altos funcionarios de Estados Unidos comenzaron a utilizar viejos emblemas nazi-fascistas en momentos que saben que serán fotografiados o grabados. El epitome de esto lo tenemos en la conferencia de prensa de Kristi Noem, quien mientras defendía las acciones de agentes federales tras la muerte de una ciudadana estadounidense, el podio frente a ella mostraba la frase “One of ours, all of yours”, frase que se asocia al castigo colectivo históricamente asociado a regímenes fascistas, ocupaciones militares y estructuras paramilitares del siglo XX.

    Sin embargo, este no es un caso aislado. También podríamos mencionar la icónica fotografía de Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza, cuya indumentaria fue ampliamente comparada con la de un agente de las Schutzstaffel alemanas (insto al lector a buscar la imagen). Otro episodio impoirtante ocurrió en 2025, cuando el empresario y hombre más rico del mundo, Elon Musk, durante un evento de celebración por el triunfo electoral de Donald Trump, realizó un gesto corporal que numerosos observadores interpretaron como el clásico saludo nazi.

    Estos eventos no deben ser tomados de forma aislada, ocurren en torno a una administración que en la política internacional está retomando el “destino manifiesto”, la “Doctrina Monroe”, el proteccionismo clásico de los Estados Unidos del S. XIX, las lógicas racistas de los sesenta (hacia atrás); además de estar reconfigurando la relación con Europa, Canadá, México y demás “circulo de influencia”. Empero, no solo es lo externo, en lo interno se están haciendo redadas dignas de los años treinta en Europa, se está asesinando a opositores (como el valiente Alex Jeffrey Pretti), además de validar las acciones violentas del sector ultraderechista de la potencia norteamericana. 

    Aquí es donde surge una pregunta que yo mismo me he hecho desde hace semanas: ¿acaso Donald Trump y su administración realmente se están destapando como neonazis en pleno siglo XXI, o todo esto responde a una estrategia deliberada para negociar desde la intimidación frente a una contraparte temerosa, tanto en el ámbito nacional como en el internacional?

    Quizá lo más fácil sea responder que todo esto se veía venir si analizamos su primera presidencia y decir que ahora tiene vía libre por su nuevo circulo como presidente numero 47 (a diferencia de su presidencia 45). Sin embargo, no hay que ser tan simplistas, recordemos que Donald Trump tiene la estrategia de negociar con presión desde los 90´s, que trasladado a una presidencia (y siendo una persona con tan pocos escrúpulos), podría entenderse.

    “Lo peor que puedes hacer en una negociación es parecer desesperado por cerrarla. Eso hace que el otro huela sangre, y entonces estás muerto. Lo mejor que puedes hacer es negociar desde una posición de fuerza.” –  Donald Trump en su libro The Art of the Deal, 1987

    Otra postura que podría sugerir que todo esto se trata de una estrategia es la expuesta por el expresidente de México, Lopez Obrador, quien en su libro A la mitad del camino (2021) menciona (parafraseando) que Trump muchas veces realmente no piensa así, únicamente ocupa ese discurso con fines de negociación y electoreros.

    Es por ello por lo que es válida la duda de si todo esto es una estrategia para lograr intereses (ocupar practicas fascistas para lograr intereses internos y mantener un orden geopolítico hegemónico) o si el propio actuar actual es un fin en sí mismo (realmente quiere Groenlandia, busca que Canadá sea el Estado 51, quiere deportar a todos los inmigrantes “ilegales”, etc). Sea cual fuere la respuesta, hay que concentrarnos en una idea que concentra la que debe ser la estrategia actual de la izquierda global “¡NO PASARÁN!

  • Gestos que cuentan y cambios que comienzan a notarse en Reynosa

    Gestos que cuentan y cambios que comienzan a notarse en Reynosa

    En un momento de alta carga política y social, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió un mensaje claro de institucionalidad y responsabilidad pública al tender su mano al alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, durante un mitin de impacto directo para la población: la entrega de las Casas del Bienestar a sus beneficiarios.

    El gesto no es menor. En tiempos de polarización, la coordinación entre niveles de gobierno más allá de colores o diferencias es una señal positiva cuando el objetivo central es el bienestar social. En el caso de Reynosa, las viviendas entregadas destacan por su buena ejecución y funcionalidad, cumpliendo con el propósito de ofrecer soluciones dignas a quienes más lo necesitan.

    A este hecho se suma algo igualmente relevante: los cambios que comienzan a percibirse en la ciudad. En un recorrido reciente por Reynosa fue posible observar mejoras graduales pero constantes en infraestructura urbana: nuevos semáforos, señalización vial renovada y alumbrado público en distintos puntos, particularmente en el centro. Son acciones que, aunque básicas, impactan directamente en la seguridad, la movilidad y la imagen urbana.

    Reynosa empieza a mostrar una transformación que contrasta con la percepción de abandono que durante años acompañó a muchas ciudades fronterizas. El avance es paulatino, pero visible. En ese contexto, resulta pertinente reconocer el trabajo que se viene realizando.

    Cuando hay coordinación institucional y enfoque en resultados, la diferencia se nota. Por ello, el reconocimiento tanto al equipo de la presidenta como a la administración municipal es válido. El reto, sin duda, será mantener el rumbo y convertir estos avances iniciales en una transformación sostenida que responda a las expectativas de la ciudadanía.

  • El Instituto Rojo y la Inteligencia para el Bienestar

    El Instituto Rojo y la Inteligencia para el Bienestar

    El mundo actual en el que vivimos se encuentra inmerso en graves problemas. La pasada pandemia del COVID-19 nos alejó del alcance de los Objetivos de Desarrollo Social (ODS) de la ONU, recrudeciendo la desigualdad e incrementando la deuda, además de las decenas de miles de muertes que dejó a su paso. La guerra entre Urania y Rusia disparó la inflación mundial y recientemente Estados Unidos ha invadido a Venezuela con el mismo argumento de siempre de ser el “vigilante” de la supuesta democracia y paz mundial. Estamos a la entrada de un nuevo orden global donde el imperialismo norteamericano mueve sus piezas para tomar ventaja y una posición privilegiada en materia de territorio y de recursos en esta nueva geopolítica internacional junto con Rusia y China. 

    Sumado a los conflictos armados y a las confrontaciones geoeconómicas y comerciales, en diversas partes del mundo se han agravado los fenómenos climáticos y desastres naturales que han provocado hambrunas y una migración masiva de personas en busca de mejores niveles de bienestar. Lo anterior ha traído tanto el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre naciones como el serio cuestionamiento en el cumplimiento de las garantías fundamentales en materia de derechos humanos y la validez del actual derecho internacional. 

    Esta convulsión mundial se da en un escenario de avance tecnológico donde la Inteligencia Artificial (IA) avanza a pasos agigantados y con ella su “promesa” de prosperidad, productividad y crecimiento económico. Sin embargo, alguien tiene que hacerse cargo del estudio y cuestionamiento de esta falacia, y es aquí donde surge el Instituto Rojo como una organización social formal (legal y legítimamente constituida) que tiene como propósito el impulso de la educación y del pensamiento crítico para analizar y entender los grandes y graves problemas de México y el mundo, así como una alternativa seria para la investigación de la IA y su verdadero impacto en el bienestar humano. 

    El Instituto Rojo concentra científicos humanistas que retoman las líneas de investigación científica en materia de los efectos adversos de la IA. Actualmente, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo ha impulsado como nunca el avance de la IA en México con la propuesta del Laboratorio Nacional, los distintos convenios nacionales e internacionales para el uso y desarrollo de las supercomputadoras, así como con la alta capacitación y formación de recursos humanos para el análisis de información y el manejo de ciencia de datos. Es en este sentido en el que el Instituto Rojo se encuentra alineado con los planes nacionales de desarrollo de largo plazo en materia de avance tecnológico e innovación que ponen a la ciencia al servicio de la sociedad.  

    Enhorabuena al Instituto Rojo por atender la demanda social de que existan organismos con honestidad intelectual que nos ayuden a entender cuál es el impacto real de la IA en el bienestar humano.

  • Narco, el origen del mal

    Narco, el origen del mal

    Estados Unidos considera que el narcotráfico es el origen de todos los males, como si se tratara de una pandemia contagiosa que inunda el mundo de maldad, enfermedad y muerte, a pesar de que en su territorio habitan más de 50 millones de adictos, muchos de ellos sobrevivientes de las guerras que su gobierno impone al mundo.

    Esta visión que debe ser particular de ese país ha contaminado inexplicablemente a los mexicanos. El narcotráfico es el peor de los pecados para los religiosos y el peor de los delitos para los jueces.

    La adicción, venta, producción o distribución de drogas, si bien no puede ser menor que un homicidio, sí puede equipararse, pero no ser más grave.

    Muestra de esta mancha que permea en México, contamina a todos los que están alrededor y cercanos del suceso, gracias a los medios.

    El narcotráfico afecta a quienes participan en este delito, los demás salvo muy mala suerte. Pero el peligro es generalizado de manera artificial.

    Por ejemplo, si un abogado defiende a un violador, nadie lo califica de pederasta, si defiende a un homicida, nadie le imputa complicidad, pero si defiende a un narcotraficante, se le califica de narcoabogado.

    A este abogado no le queda otra alternativa que seguir en la misma línea, porque está señalado por el gremio y la sociedad. Incluso se le llama abogado del diablo, cuando son sólo narcos, aunque sea sólo por esa ocasión que lo asiste.
    El abogado crea un bufet con esa especialidad y la industria del narco crece.

    Nadie que combata el narcotráfico habla de la prohibición de series de televisión o películas con ese tema, corridos, música ropa alusiva, etc. Cuando se trata de regular esto los medios brincan argumentando Ley mordaza, porque son arte del negocio.

    La conversión de los valores, la distorsión de la moral, la alteración de la economía, los conceptos básicos, fueron impuestos desde el otro lado de frontera.

    El concepto de vida o muerte no es el mismo. Sin embargo, Estados Unidos intenta unificar sentimientos alrededor de la vida y la muerte, elementos que dan identidad a los pueblos. Nuestra concepción de la muerte es famosa en el planeta entero, por su originalidad y manera de ser adoptada y honrada.

    Ese concepto de muerte no es el mismo en Europa o Medio Oriente; sin embargo, la sumisión de los regímenes del pasado permite que el vecino del norte influya hasta en la manera de llorar en un velorio, nuestra manera de asumir el duelo penetró hasta la médula en los sentimientos más profundos de los mexicanos ahora celebramos el Halloween y no conmemoramos a la muerte.

    Ahora se trata de manipular los valores, los juicios legales, las condenas penales, la culpabilidad y la responsabilidad social que arroja la historia contemporánea.

    Ni el narcotráfico es el peor mal del mundo ni la inseguridad es el conflicto de mayor envergadura en el país. Son temores que intentar dominar, a través del miedo, pretextos para la represión y causas de homicidios “legales”. Sólo hay algo peor que los narcotraficantes en Estados Unidos: quienes los combaten.