En un giro frente a la estrategia comercial de Estados Unidos, Canadá acordó bajar el arancel de 100% a los autos eléctricos chinos a cambio de beneficios agrícolas.
Canadá acordó reducir el arancel de 100% impuesto a los automóviles eléctricos provenientes de China, como parte de un nuevo entendimiento que busca renovar la relación comercial entre ambos países tras años de tensiones. El anuncio fue realizado por el primer ministro canadiense, Mark Carney, al término de una visita oficial de dos días a Pekín, en la que sostuvo reuniones con autoridades y empresarios chinos.
El acuerdo establece un límite inicial de 49 mil vehículos eléctricos chinos por año que podrán ingresar al mercado canadiense, cifra que incrementará gradualmente hasta alcanzar alrededor de 70 mil unidades en un plazo de cinco años. A cambio, China reducirá de manera significativa los aranceles a productos agrícolas canadienses, en particular a las semillas de canola, cuyo gravamen final bajará de alrededor de 84% a 15%, un ajuste clave para uno de los sectores más afectados por las represalias comerciales.
Durante una comparecencia en Pekín, Carney calificó la visita como “histórica y productiva” y subrayó que Canadá busca diferenciar su política comercial de la aplicada por Estados Unidos. El primer ministro sostuvo que su gobierno prioriza los espacios de coincidencia con China, en un contexto global marcado por la fragmentación de los acuerdos multilaterales y por el impacto del enfoque de “Estados Unidos primero” por Donald Trump.
El acercamiento también fue respaldado por el presidente chino, Xi Jinping, quien afirmó que la reunión con Carney abre un nuevo capítulo en la relación así que ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de fortalecer el diálogo y la cooperación para enfrentar un sistema de gobernanza global que, de acuerdo con el líder canadiense, atraviesa una etapa de fuerte presión y reacomodo hacia acuerdos regionales o bilaterales.
Carney defendió el acuerdo ante las preocupaciones del sector automotriz canadiense al señalar que el cupo inicial de importaciones representa apenas 3% del mercado anual de vehículos en Canadá y que, a mediano plazo, se espera que China invierta en la industria automotriz local. Además, destacó que más de la mitad de los autos eléctricos chinos que llegarán al país tendrán precios inferiores a 35 mil dólares canadienses, lo que contribuirá a la accesibilidad de los consumidores y a una transición gradual hacia la movilidad eléctrica.

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