Una grúa de construcción colapsó sobre un tren de pasajeros cerca de Bangkok, provocando un descarrilamiento, un incendio y decenas de heridos.
Al menos 22 personas murieron y más de 80 resultaron heridas luego de que una grúa de construcción cayera sobre un tren de pasajeros en Tailandia. El accidente ocurrió cuando la estructura, que sostenía un puente ferroviario en construcción, se desplomó sobre el convoy que cubría la ruta Bangkok–Ubon Ratchatani, con casi 200 personas a bordo.
El impacto provocó el descarrilamiento del tren y un incendio, lo que complicó las labores de rescate. Equipos de emergencia trabajaron durante horas para liberar a pasajeros atrapados entre los vagones volcados, mientras varios heridos fueron trasladados a hospitales cercanos.
El ministro de Transporte, Piphat Ratchakitprakan, informó que ya se ordenó una investigación oficial para determinar las causas del colapso. Las autoridades locales advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar, ya que continúan las labores de búsqueda entre los escombros.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fueron vistos comiendo en un restaurante mexicano en Minnesota y, horas más tarde, arrestaron a parte del personal, en un hecho que generó indignación entre vecinos y testigos.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)arrestaron a tres trabajadores de un restaurante mexicano en Willmar, Minnesota, horas después de haber comido en el mismo establecimiento. El hecho ocurrió el jueves por la noche y fue documentado por testigos que captaron imágenes tanto de los agentes dentro del local como del momento de las detenciones.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios locales, los agentes permanecieron en el restaurante durante la tarde y más tarde siguieron al personal cuando el negocio cerró. Las detenciones se realizaron cerca de una escuela secundaria y una iglesia luterana, mientras vecinos increpaban a los oficiales y denunciaban el operativo como intimidatorio.
Hasta ahora, ICE no ha informado quiénes son las personas detenidas ni los motivos específicos de los arrestos. El caso se suma a otros episodios recientes en Minnesota, donde operativos migratorios han provocado el cierre temporal de restaurantes mexicanos y han generado temor entre trabajadores y comunidades latinas.
El subjefe de gabinete de Donald Trump, Stephen Miller, concentra un poder inusual dentro de la Casa Blanca y promueve una agenda radical en migración y política exterior, la cual incluye propuestas de acciones militares en México y una ofensiva sin precedentes contra la migración.
Stephen Miller, subjefe de gabinete de Donald Trump, se ha consolidado como una de las figuras más poderosas del actual gobierno de Estados Unidos, al grado de que dentro de la propia Casa Blanca algunos funcionarios lo llaman“el primer ministro”. Arquitecto de las políticas antimigrantes más severas, Miller también forma parte del grupo que impulsa posibles ataques militares en México como parte de una nueva estrategia de seguridad regional.
Convertido en uno de los voceros más confiables del mandatario, Miller ha defendido públicamente una visión de fuerza absoluta de Estados Unidos en el escenario internacional. En recientes declaraciones televisivas sostuvo que el poder debe imponerse por encima de la legalidad internacional, al tiempo que reivindicó lo que considera una “misión histórica” de su país como eje del orden mundial.
En América Latina, y particularmente en México, Miller es identificado como el principal operador de la política de deportaciones masivas, con el objetivo de expulsar hasta un millón de migrantes al año. Desde la Casa Blanca coordina reuniones diarias para supervisar avances y exige reportes constantes a las agencias federales encargadas de ejecutar esta estrategia.
Durante el primer mandato de Trump, Miller fue el responsable de medidas como la separación forzada de miles de niñas y niños migrantes de sus familias. En esta segunda etapa, su agenda se ha endurecido aún más, al incluir cambios estructurales a las leyes migratorias, restricciones al asilo, limitaciones de visas y cuestionamientos al derecho de ciudadanía por nacimiento.
Su influencia ya no se limita a la política interna, dado que Miller ha participado en el diseño de posturas más agresivas en política exterior, incluida una renovada “guerra contra las drogas” con operaciones directas contra cárteles en México. Aunque su estilo confrontacional genera fuertes críticas dentro y fuera de Estados Unidos, su peso político dentro del círculo cercano de Trump se mantiene intacto.
El T-MEC es el resultado de una renegociación tensa del TLCAN. El nuevo acuerdo moderniza reglas, endurece compromisos laborales y reordena las cadenas productivas, con efectos profundos en la economía mexicana.
Durante más de dos décadas, el TLCAN fue la columna vertebral del comercio regional, pero quedó desfasado frente a una economía digital, nuevas cadenas globales y mayores exigencias laborales. En 2017, el entonces presidente de EUA, Donald Trump, abrió la puerta a su renegociación bajo la amenaza de abandonarlo, por lo que México optó por sentarse a la mesa: la alternativa era perder el principal destino de sus exportaciones. Tras meses de presión, el 30 de noviembre de 2018, los tres países firmaron el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), que entró en vigor el 1 de julio de 2020.
Breve línea del tiempo:
1994: entra en vigor el TLCAN y acelera la integración comercial
2017: comienza la renegociación
2018: se firma el nuevo acuerdo
2020: inicia formalmente el T-MEC
A diferencia del TLCAN, el nuevo tratado incorporó reglas laborales obligatorias, comercio digital, protección ambiental y reglas de origen más estrictas, en especial para el sector automotriz, que ahora exige mayor contenido regional y mejores salarios en parte de la producción.
Uno de los giros centrales fue el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, inexistente en el TLCAN, que permite a EUA y Canadá impugnar directamente centros de trabajo en México cuando detectan violaciones a derechos sindicales. Esto obligó a reformas laborales internas y elevó la vigilancia internacional sobre fábricas mexicanas. Al mismo tiempo, el T-MEC fortaleció los paneles de solución de controversias, reduciendo la discrecionalidad política que marcó los últimos años del antiguo acuerdo.
Otro cambio estructural fue la llamada cláusula de revisión: el T-MEC no es indefinido. Cada seis años los tres países deben evaluarlo y, si no hay consenso, el tratado expira a los 16 años, un candado que introduce incertidumbre periódica que no existía bajo el TLCAN. A esto se suman nuevas reglas en comercio digital, que prohíben exigir localización de datos y protegen plataformas tecnológicas, así como ajustes en agricultura, propiedad intelectual y medio ambiente.
Para México, el balance ha sido mixto pero relevante. El T-MEC dio certidumbre a las exportaciones, sostuvo la llegada de inversión y reforzó el papel del país en el nearshoring. Al mismo tiempo, elevó los costos de cumplimiento, intensificó la presión laboral y abrió frentes de disputa en sectores sensibles como energía y manufactura.
En síntesis, el TLCAN apostó por abrir mercados; el T-MEC busca regular cómo se compite, y México quedó en el centro de la nueva arquitectura económica de Norteamérica.
El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, aseguró en EUA que su país busca reforzar su estrategia antidrogas, en medio de contactos de alto nivel entre ambos gobiernos.
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, afirmó que su gobierno explora nuevas vías para mejorar la eficacia en la lucha contra el narcotráfico, durante una visita oficial a Washington que coincide con los preparativos de un eventual encuentro entre los presidentes de ambos países.
Sánchez explicó que las reuniones sostenidas desde el lunes con altos funcionarios del gobierno de EUA se han centrado en cómo ser más eficientes en el combate a las drogas, así como en exponer lo que considera avances de la ofensiva antidrogas en Colombia, considerado el mayor productor de cocaína a nivel mundial.
No obstante, el funcionario evitó detallar las medidas concretas que se adoptarían y señaló que será el presidente Gustavo Petro quien anuncie cualquier ajuste a la política antinarcóticos, posiblemente en el marco de un eventual encuentro con su homólogo Donald Trump, donde también se revisarán datos clave sobre el combate a la cocaína.
El presidente de EUA, Donald Trump, advirtió que podría invocar la Ley de Insurrección para enviar militares a Minesota con el fin de reprimir protestas contra operativos del ICE.
El presidente Donald Trump amenazó con recurrir al ejército estadunidense para contener las protestas contra agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis, luego de varios días de disturbios relacionados con operativos migratorios. El mandatario dijo que, de persistir la violencia, podría aplicar la Ley de Insurrección de 1807, una herramienta legal poco utilizada que permite el despliegue militar en territorio nacional.
Las manifestaciones se intensificaron tras la muerte de Renee Good, quien fue abatida por un agente de ICE a principios de enero, y un nuevo tiroteo ocurrido esta semana, en el que un oficial federal hirió a un hombre durante un altercado. En respuesta, agentes federales utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a manifestantes, mientras algunos grupos respondieron con piedras y fuegos artificiales.
Autoridades locales criticaron la presencia federal. El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, señaló que el despliegue de fuerzas migratorias ha generado miedo y tensión entre los residentes, al tiempo que el gobernador Tim Walz acusó al gobierno federal de llevar a cabo una campaña de fuerza que, dijo, ya rebasó el ámbito del control migratorio.
Estados Unidos incrementó la presión sobre México para permitir la participación directa de fuerzas estadounidenses en operativos contra laboratorios de fentanilo. La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó de nuevo cualquier despliegue militar extranjero.
Estados Unidos redobló su insistencia para que México permita operaciones conjuntas en territorio nacional con el objetivo de desmantelar laboratorios de fentanilo. La propuesta, impulsada directamente por Donald Trump, busca que tropas de Operaciones Especiales o incluso agentes de la CIA acompañen a fuerzas mexicanas en redadas, una ampliación sin precedentes del papel de EUA en el país.
Desde Palacio Nacional, la respuesta ha sido clara: Claudia Sheinbaum reiteró que no habrá soldados estadounidenses en México, aunque mantiene abierta la cooperación bilateral. Tras una llamada con Trump, la mandataria explicó que el republicano volvió a insistir en una mayor participación de EUA, pero subrayó que la postura mexicana es que no es necesario y que la colaboración debe mantenerse en otros términos.
En lugar de permitir tropas extranjeras, el gobierno mexicano ha planteado mayor intercambio de inteligencia y coordinación en centros de mando, algo que ya ocurre con asesores estadunidenses que comparten información con las Fuerzas Armadas. Washington, sin embargo, presiona más: dentro de sus filas hay quienes empujan incluso la opción de ataques con drones, una línea roja que implicaría una violación directa de la soberanía mexicana.
El contexto político agrava el escenario. La historia de invasiones y apropiaciones territoriales por parte de EUA sigue pesando, y aceptar tropas extranjeras podría provocar una ruptura interna en el partido gobernante. A ello se suma que México endureció su marco legal para restringir la presencia de fuerzas extranjeras, mientras el Senado congeló autorizaciones militares tras la reciente operación estadunidense en Venezuela.
Pese a la presión, el gobierno mexicano defiende su estrategia, pues Omar García Harfuch afirmó que México cuenta con fuerzas altamente capacitadas y que lo que realmente se necesita es información, no soldados extranjeros. La administración presume golpes más frecuentes contra el Cártel de Sinaloa y la destrucción de laboratorios a un ritmo casi cuatro veces mayor que el del sexenio anterior. El mensaje es claro: cooperación sí, intervención no, aunque Washington parece dispuesto a seguir empujando el límite.
El Departamento de Defensa de EUA anunció la incorporación de Grok , el chatbot de inteligencia artificial propiedad de Elon Musk, a sus sistemas internos, una decisión que llega en medio de fuertes críticas internacionales por el uso indebido de la herramienta y sus recientes controversias.
El Pentágono confirmó que Grok se integrará al servicio de IA generativa de Google para operar dentro de sus redes clasificadas y no clasificadas, con el objetivo de alimentar estos sistemas con grandes volúmenes de datos militares e inteligencia. El anuncio fue hecho por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien afirmó que la apuesta busca acelerar la innovación tecnológica dentro de las fuerzas armadas.
La decisión se produce días después de que Grok generara indignación global por crear imágenes sexuales falsas de personas sin su consentimiento, lo que llevó a países como Malasia e Indonesia a bloquear la herramienta y a que el regulador de seguridad en línea del Reino Unido abriera una investigación. Ante la presión, la empresa limitó la generación de imágenes a usuarios de pago.
Hegseth defendió la adopción de la tecnología al señalar que la IA del Pentágono operará sin “restricciones ideológicas” y descartará modelos que no permitan aplicaciones militares. La postura contrasta con lineamientos previos del gobierno de Joe Biden, que establecían límites al uso de IA en seguridad nacional para evitar violaciones a derechos civiles y el uso automatizado de armas letales, restricciones cuya vigencia bajo la administración de Donald Trump sigue siendo incierta.
Las obras de ampliación del Metrorrey en Monterrey —incluyendo las Líneas 4 y 6— no estarán completamente operativas para el inicio del Mundial de Futbol 2026, como prometió el gobernador Samuel García. Además, la Línea 5 fue cancelada o postergada definitivamente.
Metrorrey no estará en operación durante el Mundial
A pesar de reiteradas promesas de Samuel García de que las nuevas líneas del Metrorrey estarían listas a tiempo para el Mundial 2026 —incluso para facilitar la movilidad desde el Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo hasta el Estadio BBVA y otros puntos estratégicos de Monterrey— autoridades estatales lo han desmentido, pues han afirmado que eso no ocurrirá.
El propio titular de la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana de Nuevo León, Hernán Villarreal, reconoció que las Líneas 4 y 6, obras insignia de la actual administración, no prestarán servicio regular a la población durante el evento. En el mejor de los casos, se limitarán a pruebas con un monorriel circulando sin pasajeros en un circuito reducido, con sólo unas pocas estaciones funcionales temporalmente.
El avance real de los trabajos ha obligado a reconfigurar el calendario original, y ahora se prevé que la conclusión total de las nuevas líneas ocurra hasta septiembre de 2027, mucho después de que el Mundial haya terminado.
¡Cuando el metro esté terminado los jugadores ya estarán entrenando para el Mundial 2030!
En un principio, el plan de movilidad contemplaba una red que conectara varios puntos clave de la metrópoli antes de junio de 2026. Sin embargo, con el paso de los meses, las metas se fueron reduciendo significativamente:
Primer objetivo: servicio completo que conectara el Aeropuerto con el Estadio BBVA.
Segundo ajuste: tramo desde el Aeropuerto hasta Gonzalitos para mayo de 2026.
Tercer ajuste: reducido a aproximadamente 9 km entre Y Griega y Citadel.
Resultado final: ni siquiera ese segmento estará disponible para usuarios; sólo se harán pruebas técnicas.
Este patrón de constantes ajustes y retrocesos ha generado críticas públicas sobre la planeación y ejecución de la obra, además de contrastar con las insistentes mentiras optimistas del propio gobernador.
Línea 5: cancelación y controversia
Otra pieza clave del plan original —la Línea 5 del Metrorrey— no se concretará como se había anunciado. El proyecto, que estaba en fase de planeación para conectar el sur de Monterrey con el centro de la ciudad, enfrentó oposición vecinal debido a la mala planeación, por lo que se encuentra en un limbo entre ser cancelado o pospuesto indefinidamente.
Desde el principio, residentes expresaron preocupaciones sobre el impacto urbano, vial y ambiental de un trazado elevado. Esta resistencia terminó provocando que las autoridades replantearan la estrategia, enfocándose sólo en las líneas 4 y 6 y dejando la 5 fuera de los planes inmediatos.
El papel del —intento de— gobernador Samuel García
El gobernador Samuel García Sepúlveda promovió las nuevas líneas del Metrorrey como un pilar del plan de movilidad estatal rumbo al Mundial 2026, presentándolas como símbolos de modernización y desarrollo urbano. Sin embargo, los retrasos sucesivos, los ajustes de alcance y la confirmación de que el metro no operará durante el evento internacional han generado un fuerte contraste entre la narrativa oficial y los hechos concretos.
Además, la cancelación de la Línea 5 luego de meses de anuncios y protestas vecinales añade un elemento más a las críticas sobre la capacidad de su administración para planear e implementar proyectos de infraestructura pública de gran envergadura.
Nuevo León le quedó demasiado grande a Samuel García y su administración.
La realidad es clara: el Metro ampliado de Monterrey no estará listo para el Mundial 2026 como se había prometido. Lo que se verá durante el evento será, en el mejor de los casos, un monorriel en prueba en tramos parciales sin servicio regular para los usuarios. ¡Monterrey ya parece un episodio sacado de Los Simpson! El cronograma ha sido ajustado múltiples veces, y la obra completa se moverá hasta 2027, al final del actual sexenio.
Al mismo tiempo, la cancelación de la Línea 5 evidencia que el plan original quedó lejos de realizarse en su forma inicial, dejando entrever serias dudas sobre la eficiencia y capacidad de ejecución de los proyectos emblemáticos de la administración de Samuel García.
Mientras en Nuevo León las obras emblemáticas se aplazan y se recortan, en la Ciudad de México el Metro avanza. La Línea 1 ya fue modernizada y opera con nuevos trenes y sistemas; la Línea 9 atraviesa un proceso de rehabilitación integral, y el gobierno capitalino ya anunció que iniciarán los trabajos de modernización en la Línea 3, además de una intervención profunda en el Tren Ligero. Un contraste claro entre una ciudad que entrega resultados en movilidad y otra que llegará al Mundial con promesas inconclusas.
El exdirector de Laboratorios Collins fue declarado prófugo de la justicia tras incumplir medidas cautelares impuestas por un juez. La Fiscalía lo acusa de administración fraudulenta con un daño que supera los 30 millones de pesos, por lo que ya existe una orden de aprehensión en su contra.
El exdirectivo de Laboratorios Collins, identificado como Felipe “N”, fue declarado formalmente prófugo de la justicia luego de no presentarse de manera reiterada ante la autoridad judicial, pese a estar sujeto a un proceso penal por fraude en perjuicio de la farmacéutica con sede en Jalisco.
El caso se remonta a junio de 2025, cuando fue vinculado a proceso y se le concedió prisión domiciliaria en una propiedad ubicada en Zapopan. No obstante, el imputado desacató la medida, dejó de acudir a audiencias clave y finalmente desapareció del radar judicial, lo que llevó a que el juez ordenara su captura en diciembre pasado.
La Fiscalía señala que el presunto daño económico ocasionado a la empresa rebasa los 30 millones de pesos, cifra que sustenta la orden de aprehensión vigente. Actualmente, las fuerzas de seguridad mantienen su búsqueda para que enfrente el proceso penal correspondiente.
El caso también revive la atención pública sobre Laboratorios Collins, empresa que anteriormente fue investigada por autoridades mexicanas y de EUA por presuntos vínculos con actividades ilícitas, acusaciones que finalmente fueron descartadas. Aun así, el proceso contra su exdirector sigue su curso y hoy lo coloca oficialmente fuera de la ley.