El jugador del América alza la voz ante casos de discriminación familiar.
Allan Saint-Maximin, delantero de las Águilas del América, compartió un poderoso mensaje en redes sociales. Denunció un episodio de racismo que afecta a sus hijos. Su postura evidencia un compromiso con la lucha contra la discriminación.
El futbolista francés, que llegó a México hace algunos meses, reveló su dolor y frustración. Aunque ha enfrentado ataques a lo largo de su carrera, no tolerará que sus hijos sufran lo mismo. Él menciona en su publicación: “El problema no es el color de tu piel, es el color de tus pensamientos”.
Saint-Maximin subrayó que su prioridad siempre será proteger a su familia. Asegura que trabajará incansablemente para garantizar el respeto que merecen. El odio y la discriminación, afirma, no tienen cabida en nuestra sociedad.
El jugador también envió un mensaje directo a quienes atacaron a sus hijos. Les advirtió que cometer un error al meterse con su familia. Su determinación es clara: no hay amenaza que lo asuste. Para él, solo Dios merece su temor.
Esta situación resalta la importancia de seguir luchando contra el racismo, tanto en el fútbol como en la vida cotidiana. La voz de Saint-Maximin sirve como recordatorio de que el amor y el respeto son fundamentales. Su llamado a la acción invita a todos a reflexionar sobre el impacto del racismo en las comunidades.


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