Trabajadores del DIF denunciaron maltrato psicológico y explotación infantil en casas hogar, así como falta de investigaciones pese a señalamientos formales presentados desde 2025.
Personal del Sistema para el Desarrollo Integral (DIF) Oaxaca ha mantenido denuncias por presuntas irregularidades graves en la atención a menores bajo resguardo institucional. Los señalamientos indicaron maltrato psicológico, uso de niñas y niños en actividades laborales y la ausencia de sanciones, a más de un año de haberse presentado quejas ante distintas autoridades.
De acuerdo con los inconformes, las irregularidades se registran durante la actual administración estatal que encabeza Salomón Jara Cruz, y bajo la presidencia del DIF a cargo de Irma Bolaños Quijano. El personal aseguró que desde enero de 2025 alertaron sobre prácticas internas que vulneran los derechos de menores sin que se iniciaran investigaciones formales.
Las denuncias describieron la existencia de grupos de poder al interior del DIF involucrados en el nepotismo y tráfico de influencias. En casas hogar de la capital, menores fueron obligados a realizar trabajos físicos así como preparar y vender alimentos en espacios públicos y centros comunitarios, utilizando insumos destinados a su propia alimentación.
Lejos de cumplir con su obligación de proteger, el sistema expone a menores a prácticas que rebasan los límites en el abuso institucional donde los castigos y la violencia psicológica se utiliza para someter a los menores.
El mecanismo institucional existe sólo en el papel, pese a que las denuncias llegaron a las instancias encargadas de proteger derechos humanos, la falta de resultados y la continuidad de las autoridades señaladas exhiben una falta de acción que normaliza la impunidad y refuerza la desconfianza pública.

Deja un comentario