Mientras en Cuauhtémoc se acusa agresión y el conflicto escala en redes, en Azcapotzalco la alcaldía actuó con sanciones inmediatas contra servidores públicos señalados por violencia.
El operativo de reordenamiento del comercio ambulante en la Ribera de San Cosme, en la alcaldía Cuauhtémoc, y los hechos registrados en Azcapotzalco contra vecinas y vecinos de la demarcación dejaron al descubierto dos maneras opuestas de ejercer el poder público en la Ciudad de México.
Por un lado, la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega denunció haber sido agredida durante el retiro de puestos semifijos; sin embargo, ella y su equipo confrontaron directamente a la ciudadanía, lo que agravó el conflicto. En contraste, en Azcapotzalco, la alcaldesa Nancy Núñez sí actuó contra funcionarios de su propia administración tras registrarse hechos de violencia contra vecinas y vecinos de la demarcación.
En San Cosme, Rojo de la Vega afirmó que fue emboscada por comerciantes, derribada de su motocicleta y golpeada durante el operativo. Acudió al Ministerio Público y mostró lesiones en rostro, brazo y cadera, asegurando que el personal de la alcaldía también resultó herido. Sin embargo, las redes sociales pusieron en duda su versión: usuarios analizaron imágenes y señalaron que los moretones mostraban formas simétricas poco comunes en agresiones reales, lo que desató una nueva ola de cuestionamientos y viralización del caso.

El conflicto se intensificó cuando la diputada Diana Sánchez Barrios acusó al gobierno de Cuauhtémoc de usar la violencia contra comerciantes, defendiendo que existían acuerdos previos de reubicación. La falta de mediación, el intercambio de acusaciones y el silencio posterior de la alcaldía profundizaron la desconfianza ciudadana.
En contraste, tras un operativo de vía pública en Azcapotzalco que derivó en agresiones a vecinas y vecinos de Chintolo, Nancy Núñez anunció sanciones inmediatas, la separación del cargo de los responsables, incluida la directora general de Gobierno, y confirmó que la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos ya investiga los hechos. Además, la alcaldía mantuvo comunicación directa con las familias afectadas y garantizó acompañamiento institucional.
Mientras en Cuauhtémoc el conflicto crece entre dudas, denuncias y confrontación, en Azcapotzalco se marcó una línea clara contra el abuso de autoridad. Dos alcaldías, un mismo problema y dos respuestas que hoy pesan en la percepción pública.

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