Por Ricardo Sevilla
Hace poco, el gobernador panista Mauricio Kuri y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, salieron a celebrar la inversión millonaria que hará una empresa estadounidense llamada CloudHQ, en Querétaro.
Ambos dijeron, cada uno por su lado, que la trasnacional norteamericana invertiría 4 mil 800 millones de dólares en México.

Detallaron, con tono muy jactancioso y elocuente, que la multinacional estadunidense generaría más de 7 mil empleos directos y, para ello, comenzaría a edificar un megacampus que se situará al oeste del Aeropuerto Internacional de Querétaro, concretamente en el municipio de Colón.

Lo que no explicaron ni Kuri ni Ebrard es que la empresa CloudHQ trabaja, principalmente, para los gigantes tecnológicos Apple, Google, Amazon y Facebook.
Y lo que también omitieron decir es que, desde hace tiempo, Querétaro enfrenta una terrible crisis hídrica. Y se les pasó contarnos que CloudHQ, para funcionar, requiere agua, mucha agua, como una de sus principales fuentes de energía.
Lo que el gobierno panista no le ha explicado a la ciudadanía es que la trasnacional requiere, para su operación, miles de servidores que generan una inmensa cantidad de calor. Por alguna razón, la administración de Mauricio Kuri no se ha tomado el tiempo de explicar que CloudHQ utilizará millones de litros cúbicos de agua para enfriar sus instalaciones a través de torres de enfriamiento y métodos de evaporación.

Y es que el enfriamiento por evaporación, el método más común por su bajo costo operativo, consume millones de litros de agua dulce para evitar que los servidores de Google o Amazon se fundan.
Es tal la cantidad de agua que consumirá la planta de CloudHQ, en Querétaro, que la trasnacional no ha querido desglosar públicamente esta información. Solo han dicho, muy escuetamente, que para minimizar el impacto en el suministro local un poco de tecnología de “enfriamiento sin agua”. ¿Cómo lo harán? No se sabe porque, hasta ahora, no se han tomado la molestia de explicarlo.

Lo alarmante es que, justamente, en el municipio de Colón, donde se está edificando el megaproyecto de la trasnacional estadounidense, desde 2024, se está padeciendo una terrible crisis por falta de agua.
Y Gaspar Trueba Moncada, presidente municipal emecista de Colón, lo sabe perfectamente, pero ha callado ante la edificación del megaproyecto CloudHQ en el municipio que mal gobierna. La población, indignada, asegura que Trueba Moncada, que es un político expriista, actualmente tiene una relación muy cercana, incluso de subordinación, con el gobernador Mauricio Kuri e, incluso, con el exgobernador panista Francisco Domínguez.
Cabe destacar que, a pesar de que desde 2015 la CONAGUA advirtió que los cuatro acuíferos de la región están en déficit, la entrega de licencias para edificar esta clase de megaproyectos no se ha detenido en Querétaro.

Lamentablemente, cada bit procesado por CloudHQ representará una gota de agua menos para el consumo humano y agrícola del municipio de Colón.
Por otro lado, cabe señalar que la dichosa promesa de los 7 mil empleos directos es una falacia estadística. Y es que CloudHQ solo ofrecerá puestos de alta especialidad que la población local de Colón, con rezagos educativos históricos, difícilmente podrá ocupar.
La “carretera para la IA”, en Querétaro, será un acueducto por donde se extraerán millones de litros de agua para enfriar servidores que procesarán datos para Apple, Google y Amazon, mientras las comunidades locales seguirán padeciendo tandeos y escasez.
Las y los queretanos aseguran que el municipio de Colón se convertirá en una periferia funcional para el núcleo de Silicon Valley. Y, lamentablemente, parecen tener razón. El costo ambiental (calor residual, estrés hídrico) se quedará en Querétaro; y los beneficios (procesamiento de datos y utilidades) fluirán hacia Nueva York, donde está la sede de la trasnacional que tanto emociona a Mauricio Kuri.
La realidad, más allá de los discursos triunfalistas del panismo, es cruel: Querétaro entregará su recurso vital para que una élite global pueda subir fotos a una “nube”.

Con la llegada del centro de CloudHQ, Querétaro pasará de ser un estado con soberanía a una colonia esclava de los gigantes tecnológicos. Y es que los recursos naturales (tangibles) serán intercambiados por servicios digitales (intangibles) que, en realidad, no pertenecerán al pueblo mexicano, sino a los mismos capitales transnacionales de siempre.
Pero, lamentablemente, a los gobiernos panistas y emecistas no les importa convertir a Querétaro en una “zona de sacrificio” ambiental para sostener la infraestructura de las multinacionales extranjeras. ¡Qué canallas! Pretenden robarnos el agua para darnos espejitos digitales.

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