La desclasificación de más de tres millones de páginas del caso Jeffrey Epstein por el Departamento de Justicia de Estados Unidos no solo amplía el mapa de sus vínculos internacionales: expone la trama social de élites empresariales, políticas y culturales en la que también figuran personajes mexicanos de alto perfil. Los documentos no prueban delitos, pero sí dibujan un ecosistema de proximidad, favores y sociabilidad que ayudó a normalizar al depredador sexual durante décadas.
El pasado 30 de enero, en cumplimiento de la Ley de Transparencia aprobada en noviembre, el Departamento de Justicia liberó un segundo paquete masivo de archivos del caso Epstein.
Tras la publicación, han emergido múltiples nombres de distintas esferas de poder, entre ellos varios mexicanos, que aparecen en correos, invitaciones y registros del entorno de Epstein. Destacan Ricardo Salinas Pliego, Carlos Slim, María Asunción Aramburuzabala, Paula Cussi (viuda de Emilio Azcárraga Milmo), Andrés Roemer, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo.
Salinas Pliego es el mexicano que más aparece en los archivos, al menos en 26 folios. Uno de los documentos más citados es un correo del 2 de marzo de 2011, enviado por John Brockman, creador de la plataforma intelectual Edge.
El mensaje detalla una cena privada y altamente exclusiva en el restaurante L’Opera, en Long Beach, California, con lista de invitados con fotografía y acceso por una entrada reservada al comedor subterráneo. Entre los destinatarios figuran Jeffrey Epstein, Jeff Bezos, Elon Musk y Ricardo Salinas Pliego.
En otro intercambio, Epstein menciona a Paula Cussi, viuda de Emilio Azcárraga Milmo, describiéndola como “una querida amiga” en una conversación sobre un departamento adquirido por ella. No se detallan irregularidades, pero sí se confirma su presencia dentro del universo relacional de Epstein.
El exdiplomático y comunicador, Andrés Roemer, (acusado actualmente de abuso sexual contra al menos 60 mujeres), también aparece en los correos. En un correo de 2011, Roemer le pide que interceda ante Leon Black para financiar su festival “La Ciudad de las Ideas”, y además lo invita a participar en sus eventos, refiriéndose a él como amigo cercano y mentor intelectual.
El expresidente Carlos Salinas de Gortari, aparece identificado en el archivo EFTA01062078, en un correo de Epstein a David Stern fechado el 15 de noviembre de 2016. Ahí Epstein escribe: “Conocí a Carlos Salinas con John Brockman en la cena de multimillonarios… supuestamente está construyendo una casa en una propiedad de Hamad bin Jassem en Marrakech. Yo también”.
El empresario Carlos Slim aparece en distintos folios, entre ellos el EFTA00667648, un correo del 15 de enero de 2010 donde se le menciona en una conversación sobre apoyos financieros y proyectos ambiciosos. No se detallan conductas ilegales, pero sí su inserción en redes donde circulaba Epstein.
Por su parte, Ernesto Zedillo figura en el archivo EFTA01082667, dentro de un documento titulado “Familias Illuminati y sus asociadas”, junto con nombres como Lorenzo H. Zambrano, Enrique Krauze, Alejandro Junco, Luis Rubio, Jaime Serra, Antonio Madero, Carlos Heredia y H. Blanco Mendoza.
La desclasificación no implica automáticamente delitos por parte de las personas mencionadas. En la mayoría de los casos se trata de registros de contactos, invitaciones, agendas y comunicaciones que dibujan el entorno social de Epstein.
Sin embargo, más allá de la culpabilidad individual, los documentos revelan una estructura de poder donde la proximidad con figuras influyentes, la sociabilidad de élite y el silencio compartido permitieron que un depredador sexual operara durante años sin consecuencias.

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