Fans del grupo surcoreano BTS, conocidos como ARMYs, realizaron una marcha pacífica para exigir información clara y accesible sobre la venta de boletos de los conciertos programados en el Estadio GNP Seguros, de la agrupación. La marcha avanzó hasta la Oficina de Defensa del Consumidor, en un intento por visibilizar lo que consideran falta de transparencia en los procesos de preventa y venta general.
Los fans presentaron críticas hacia Ticketmaster, empresa encargada de la boletería, tras la publicación de instrucciones para registrarse en la preventa BTS ARMY Membership, sin que se dieran a conocer previamente precios oficiales ni el mapa del recinto.
Ante los reclamos, Ticketmaster respondió que los mapas del estadio se mostrarían hasta el inicio de la venta, al tratarse de un escenario con diseño 360 grados, y que los precios se revelarían únicamente dentro de la fila virtual, junto con la disponibilidad por zonas. Estas explicaciones no fueron suficientes para el fandom, que decidió acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para solicitar su intervención.
Durante la Mañanera de este lunes, el titular de Profeco, César Iván Escalante Ruiz, confirmó que la dependencia ya estableció contacto con Ticketmaster, y que fueron alrededor de 4,746 solicitudes formales para exigir que se publique información completa y detallada sobre la venta de boletos.
Como resultado, Profeco enviará un exhorto oficial a Ticketmaster para que transparente todos los aspectos del proceso, incluidos precios, cargos adicionales y el porcentaje de boletos destinados a cada modalidad de venta, tanto preventa como venta general. “Desde el inicio nos pusimos en contacto con el proveedor. Vamos a pedir que se informe con claridad todo lo que están solicitando los fans”, señaló el procurador.
Aunque el caso de BTS detonó la movilización, las inconformidades con Ticketmaster no son nuevas. En redes sociales y ante Profeco se han acumulado denuncias por prácticas similares en otros eventos. Un ejemplo reciente fue el concierto de MONSTA X, donde consumidores señalaron que los precios finales y cargos extra no se informaron desde el inicio del proceso de compra, generando costos mayores a los esperados.
Este debate ya había llegado a instancias judiciales. En 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que las empresas de venta de boletos en línea están obligadas a proporcionar información clara, precisa y sin ambigüedades en sus contratos digitales, fallo que recobró relevancia ante las recientes denuncias.
A lo largo de los años, Ticketmaster ha enfrentado múltiples controversias: reclamos por políticas de reembolso en eventos como Tecate Pa’l Norte 2025; la vulneración de datos personales y financieros en 2021, que derivó en la primera queja colectiva impulsada por Tec-Check; denuncias por cambios unilaterales en términos y condiciones durante la pandemia; así como acusaciones de clonación de boletos en conciertos como los de Dua Lipa y Bad Bunny en 2022.
A estas críticas se suman prácticas ampliamente cuestionadas por los consumidores, como precios dinámicos, filas virtuales interminables, boletos agotados sin recintos llenos, preventas que absorben la mayoría de las entradas y una reventa descontrolada. Para muchos fans, el dominio de Ticketmaster en el mercado mexicano de conciertos ha convertido la compra de boletos en una experiencia frustrante y poco transparente.
En este contexto, la movilización del fandom ARMY, expone las repetitivas denuncias que se han presentado hacia este monopolio. Los seguidores esperan que la intervención de Profeco no solo resuelva la situación actual, sino que también establezca un precedente para futuras ventas.
Por: Jesica Ochoa

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