Uno de los más entusiastas generadores de violencia mediática en Veracruz es el priista Héctor Yunes, quien adoptó como propio el caso del reportero detenido en Coatzacoalcos, Rafael León Segovia, y presionó para que informe la gobernadora un asunto que corresponde a la de la fiscalía dar a conocer.
Esta es una muestra de vivir en el pasado y de la decadencia de los priistas que toque detuvieron el reloj desde hace muchos años.
Los priistas siempre identificados con el delito, quisieron que fuera liberado un sospechoso de varios delitos, sólo para tener pretexto de decir que en Veracruz se coarta la libertad de expresión.
Los reporteros añoran los tiempos en los que todo lo controlaba el gobernador, mandaba sobre el Legislativo, el Judicial, la fiscalía y hasta tenía facultades extraordinarias para convertir en periodistas a vagos, y a ladrones en políticos.
Ahora debemos tomar en cuenta que la detención de esta persona, es dictada por la fiscalía, y el primero en acusar censura y falta de libertad de expresión es Héctor Yunes Landa, quien mantiene una estrecha relación con algunos medios incondicionales atados al pasado y ciertos periodistas corruptos en permanente subasta. Aunque suele pelearse con todos ante la mínima provocación y a veces de manera gratuita.
Hace unos días se dio a conocer un altercado entre este decadente priista, y el periodista Rodrigo Crosa, de cuyo estudio salió insultándolo, empujándolo y mentándole la madre. Y se quejan los periodistas de la gobernadora, pero viniendo el maltrato de un priista siempre tiene su compensación.
Para certificar su nostalgia por el pasado, le dijo al comunicador si se creía López Dóriga, afortunadamente cada día menos personas saben quién fue ese locutor de carrera trunca. Pero el iracundo Yunes lo comparó como si se tratara de un gran personaje.
Pero por lo general Yunes Landa es muy amigo de los comunicadores de Veracruz, tanto que asiste a todas las comidas de la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos, con menos de 150 socios, dándole a la agrupación de jubilados un tinte tricolor. Casualmente dicho grupo fue el primero al que se acudió para exigir la liberación inmediata del delincuente Rafael León Segovia, sin conocerlo ni saber el motivo exacto de su detención.
Simplemente por el hecho de ser reportero es, para Yunes y la sociedad de corruptos, un candidato a la canonización.
Los priistas en extinción, quieren hacer de este caso un problema político para buscar el desprestigio de la gobernadora, con quien a pesar de periodicazos y guerra sucia, no han podido.
Algunos medios acostumbrados a recibir dinero por callar o mentir, desde que Fidel Herrera les mandaba dinero, para escribir por encargo, lo cual hace más fácil y productiva la tarea de los mercenarios de la pluma.
Hay pruebas suficientes contra todos los Yunes, los priistas y los reporteros de medio pelo, piensen dos veces antes de escribir una mentira. El caso de Rafael León, que ya fue vinculado a proceso pero para el PRI, los Yunes y algunos medios es un santo.
Hacemos comunicación al servicio de la Nación y si así no lo hiciéramos, que el chat nos lo demande.

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